sábado, 27 de julio de 2013

Papi José

Días como estos, en donde los recuerdos me envuelven
Cierro mis ojos y sólo una imagen viene a mi mente, la tuya
Busco con la mirada a mi alrededor pero no te encuentro
Hace mucho que ya no estas con nosotros, parece que fuesen siglos
Si, tu ausencia se siente y duele, muchísimo

Intento pensar en que dirías en estas nuevas situaciones que vivimos

Añoro esas caricias y esos abrazos que solo tu me dabas
Y es que te extraño mas que a cualquier otra cosa en el mundo

Me hago a la idea de que estas bien en donde quiera que estés

Que ya no sufres
Que nos vigilas constantemente
Que a donde quiera que vayamos siempre estarás con nosotros
Pero sigo sin verte

Y es que hombres como tu creo que ya no hay

Tu huella y tus enseñanzas marcaron nuestras vidas para siempre
Tu actitud gruñona también me hace falta
¿Cómo podías ser tan cascarrabias y al mismo tiempo tan adorable, papito?

Más de una vez pasa esa canción que tanto me hace pensarte por mi mente

Esas líneas que dicen "Mientras más te pienso, me doy cuenta que el tiempo que pasa no me sanará, nada te remplazará" se repiten en mi cabeza

Solo puedo decir que te adoro, mi viejito

Y se que siempre estarás con nosotros
Peleando y quejándote de nuestros actos
O riendo por las loqueras de tus nietos
Y también extrañando a esa viejita que te ama tanto
Te adoro, José García en donde quiera que estés

domingo, 7 de julio de 2013

¿Miedo?

Cuando nos tomamos un tiempo para respirar y analizar todo lo que ha pasado en un año, nos damos cuenta que hemos evolucionado, crecido, desechado y ganado millones de cosas; han nacido nuevos sentimientos y se han superado otros. En un año pueden pasar muchas cosas o simplemente no pasar nada y esto dependerá de la perspectiva que tengamos de la vida. Pero sin lugar a dudas siempre habrá un algo que nos hará querer más, soñar más, vivir más.

Tomando el tiempo para hacer esta introspectiva notamos que existen elementos que afectan o nos ayudan con nuestro día a día, pero estos pueden también impedirnos dar un paso al frente o algunas veces hasta retroceder esa evolución ya hecha.

Uno de estos elementos es el miedo, incluso si pensamos en esos posibles “enemigos” que existen en nuestras vidas el factor miedo no logra tener comparación alguna. El miedo está dentro de cada uno de nosotros y únicamente cuando tenemos el valor y lo enfrentamos podemos llegar a vencerlo. Todos somos guerreros, sólo debemos sacar esas armas (muchos las llaman “fuerza”, otros “osadía”) con las que contamos y luchar por ese todo que espera por nosotros.

Pero muchos se rinden, huyen o simplemente piensan que lo mejor es reprimirse. Y, ¿qué hacer cuando todo esto está muy lejos de ser la salida a nuestros miedos?

Sólo nosotros tenemos el poder de saber que nos espera en esa meta, cual es el premio que hemos estado persiguiendo. Tenemos la posibilidad de soñarlo, de darle esa apariencia que deseamos, esa última línea al final del cuento; pero sólo cuando nos decidimos a luchar podemos llegar al final.

El miedo no es más que eso… ¡MIEDO! Y si ese objetivo es lo suficientemente valioso, el miedo se convertirá en un pequeño elemento en todo este viaje. Quizás será un puente, un acertijo, un feroz animal como siempre vemos en las historias de aventureros o incluso quizás será nuestra propia imagen la que se verá reflejada al final de este camino y podría causarnos pavor.

Tenemos que ser fuertes e intentarlo incluso cuando todo parece estar en contra de esto que se ha convertido en nuestro objetivo. No se ve fácil, ¡Lo sé! Pero tampoco es imposible y si no damos este paso y nos arriesgamos podríamos llegar a vivir siempre mirando hacia atrás y pensando en que habría pasado si hubiésemos tenido un poco de coraje.

Así que sólo… ¡Lucha! ¡Esa ilusión es tuya y únicamente tuya! Lucha por eso que amas, lucha por ese sueño, lucha por ese destino, lucha por esa pasión… ¡Lucha!

Iriana MG