Un beso, una caricia, una mirada
Elementos tan simples y al mismo tiempo tan maravillosos
Un beso es esa tan singular conexión entre amantes
Una caricia, la muestra más inocente de amor
Y la mirada, aquella que no miente sobre lo que sentimos
El beso de esa persona amada
Esa caricia que te detiene por completo
La mirada que te llega al alma
Un beso
Una caricia
Una mirada
lunes, 30 de septiembre de 2013
sábado, 27 de julio de 2013
Papi José
Días como estos, en donde los recuerdos me envuelven
Cierro mis ojos y sólo una imagen viene a mi mente, la tuya
Busco con la mirada a mi alrededor pero no te encuentro
Hace mucho que ya no estas con nosotros, parece que fuesen siglos
Si, tu ausencia se siente y duele, muchísimo
Intento pensar en que dirías en estas nuevas situaciones que vivimos
Añoro esas caricias y esos abrazos que solo tu me dabas
Y es que te extraño mas que a cualquier otra cosa en el mundo
Me hago a la idea de que estas bien en donde quiera que estés
Que ya no sufres
Que nos vigilas constantemente
Que a donde quiera que vayamos siempre estarás con nosotros
Pero sigo sin verte
Y es que hombres como tu creo que ya no hay
Tu huella y tus enseñanzas marcaron nuestras vidas para siempre
Tu actitud gruñona también me hace falta
¿Cómo podías ser tan cascarrabias y al mismo tiempo tan adorable, papito?
Más de una vez pasa esa canción que tanto me hace pensarte por mi mente
Esas líneas que dicen "Mientras más te pienso, me doy cuenta que el tiempo que pasa no me sanará, nada te remplazará" se repiten en mi cabeza
Solo puedo decir que te adoro, mi viejito
Y se que siempre estarás con nosotros
Peleando y quejándote de nuestros actos
O riendo por las loqueras de tus nietos
Y también extrañando a esa viejita que te ama tanto
Te adoro, José García en donde quiera que estés
Cierro mis ojos y sólo una imagen viene a mi mente, la tuya
Busco con la mirada a mi alrededor pero no te encuentro
Hace mucho que ya no estas con nosotros, parece que fuesen siglos
Si, tu ausencia se siente y duele, muchísimo
Intento pensar en que dirías en estas nuevas situaciones que vivimos
Añoro esas caricias y esos abrazos que solo tu me dabas
Y es que te extraño mas que a cualquier otra cosa en el mundo
Me hago a la idea de que estas bien en donde quiera que estés
Que ya no sufres
Que nos vigilas constantemente
Que a donde quiera que vayamos siempre estarás con nosotros
Pero sigo sin verte
Y es que hombres como tu creo que ya no hay
Tu huella y tus enseñanzas marcaron nuestras vidas para siempre
Tu actitud gruñona también me hace falta
¿Cómo podías ser tan cascarrabias y al mismo tiempo tan adorable, papito?
Más de una vez pasa esa canción que tanto me hace pensarte por mi mente
Esas líneas que dicen "Mientras más te pienso, me doy cuenta que el tiempo que pasa no me sanará, nada te remplazará" se repiten en mi cabeza
Solo puedo decir que te adoro, mi viejito
Y se que siempre estarás con nosotros
Peleando y quejándote de nuestros actos
O riendo por las loqueras de tus nietos
Y también extrañando a esa viejita que te ama tanto
Te adoro, José García en donde quiera que estés
domingo, 7 de julio de 2013
¿Miedo?
Cuando nos tomamos un tiempo para
respirar y analizar todo lo que ha pasado en un año, nos damos cuenta que hemos
evolucionado, crecido, desechado y ganado millones de cosas; han nacido nuevos
sentimientos y se han superado otros. En un año pueden pasar muchas cosas o
simplemente no pasar nada y esto dependerá de la perspectiva que tengamos de la
vida. Pero sin lugar a dudas siempre habrá un algo que nos hará querer más, soñar
más, vivir más.
Tomando el tiempo para hacer esta
introspectiva notamos que existen elementos que afectan o nos ayudan con
nuestro día a día, pero estos pueden también impedirnos dar un paso al frente o
algunas veces hasta retroceder esa evolución ya hecha.
Uno de estos elementos es el
miedo, incluso si pensamos en esos posibles “enemigos” que existen en nuestras
vidas el factor miedo no logra tener comparación alguna. El miedo está dentro
de cada uno de nosotros y únicamente cuando tenemos el valor y lo enfrentamos podemos
llegar a vencerlo. Todos somos guerreros, sólo debemos sacar esas armas (muchos
las llaman “fuerza”, otros “osadía”) con las que contamos y luchar por ese todo
que espera por nosotros.
Pero muchos se rinden, huyen o
simplemente piensan que lo mejor es reprimirse. Y, ¿qué hacer cuando todo esto
está muy lejos de ser la salida a nuestros miedos?
Sólo nosotros tenemos el poder de
saber que nos espera en esa meta, cual es el premio que hemos estado
persiguiendo. Tenemos la posibilidad de soñarlo, de darle esa apariencia que
deseamos, esa última línea al final del cuento; pero sólo cuando nos decidimos
a luchar podemos llegar al final.
El miedo no es más que eso…
¡MIEDO! Y si ese objetivo es lo suficientemente valioso, el miedo se convertirá
en un pequeño elemento en todo este viaje. Quizás será un puente, un acertijo,
un feroz animal como siempre vemos en las historias de aventureros o incluso
quizás será nuestra propia imagen la que se verá reflejada al final de este
camino y podría causarnos pavor.
Tenemos que ser fuertes e
intentarlo incluso cuando todo parece estar en contra de esto que se ha
convertido en nuestro objetivo. No se ve fácil, ¡Lo sé! Pero tampoco es
imposible y si no damos este paso y nos arriesgamos podríamos llegar a vivir
siempre mirando hacia atrás y pensando en que habría pasado si hubiésemos
tenido un poco de coraje.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)